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Cojera en perros: patas, rigidez y cambios de movilidad

Qué hacer ahora

Contacta inmediatamente si no apoya una pata, tiene dolor intenso, herida grave o ha sufrido un accidente importante. Debilidad repentina, arrastrar extremidades, no poder levantarse o perder control de la vejiga pueden indicar una urgencia neurológica o vertebral. Limita movimientos y pregunta por transporte seguro. Ante cojera leve con apoyo, detén ejercicio y contacta para consejo y cita.

No sigas caminando para ver si se le pasa. Cachorros, articulaciones hinchadas y recaídas requieren especial atención.

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¿Emergencia? Llama al veterinario

Comprende la cojera repentina o recurrente, adapta la actividad y reconoce signos urgentes.

Ayuda veterinaria en el país elegido

Llama a tu clínica; su contestador debería indicar atención fuera de horario. Si no, contacta un hospital veterinario de urgencias local. Confirma recepción si es posible sin retrasar atención. Los números de urgencia humana no son veterinarios.

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Entender los signos

La cojera es caminar de otra forma, a menudo para descargar una zona dolorida. Puedes ver pata levantada, paso corto, rigidez tras descanso, dudas en escaleras o menos juego. Varias patas doloridas pueden causar rigidez general sin una cojera evidente. Lamerse una pata puede indicar dolor. Correr todavía tras una pelota no descarta molestias. No atribuyas automáticamente una lentitud persistente a la edad.

Posibles causas

Uña rota, almohadilla cortada, espiga o cuerpo extraño pueden causar dolor. También esguinces, lesiones musculares, fracturas y luxaciones. El ligamento cruzado estabiliza la rodilla; una rótula que se desplaza puede provocar saltitos intermitentes. Artrosis y problemas del desarrollo de cadera o codo causan rigidez o dolor recurrente. Infección, enfermedad inmunitaria articular, problemas nerviosos o vertebrales y tumores óseos son otras posibilidades.

La forma de cojear no permite distinguirlos en casa.

Medidas prácticas y seguras

Evita correr, saltar, perseguir pelotas, juegos bruscos y resbalones. Solo salidas higiénicas cortas con correa si está cómodo; cama adecuada y acceso antideslizante a sus necesidades. Si acepta, mira almohadillas, dedos y uñas sin doblar articulaciones doloridas. Para si se altera o puede morder. No extraigas objetos clavados, arranques uñas, masajees, pongas férulas ni vendajes apretados.

Nada de analgésicos humanos o tratamientos sobrantes. Un vídeo caminando naturalmente ayuda, pero no obligues a andar para grabarlo.

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Exploración y posibles tratamientos

Puede observar la marcha, examinar patas y articulaciones y valorar espalda y sistema nervioso. A veces necesita sedación para explorar sin dolor. Radiografías, ecografía, imágenes avanzadas, análisis sanguíneos o del líquido articular dependen del caso. Tratamiento de heridas, analgesia prescrita, rehabilitación o cirugía se eligen según causa, edad y salud.

Recuperación, recaídas y prevención

Respeta reposo y regreso progresivo aunque tenga ganas de jugar. Una lesión nueva necesita restricciones distintas de la artrosis crónica, que suele beneficiarse de actividad regular controlada. Mantén peso adecuado, suelo antideslizante y rehabilitación individual. Informa de más dolor, hinchazón, debilidad o efectos de medicamentos. Una cojera que desaparece y vuelve también necesita revisión.

Preguntas frecuentes

¿Puedo esperar a mañana?

Sin apoyo, dolor intenso, trauma o signos neurológicos: consejo inmediato. Para una cojera leve, acuerda plazo con la clínica.

¿Son normales los saltitos en perros pequeños?

Pueden indicar rótula inestable, pero hay otras causas. Los episodios repetidos necesitan valoración.

¿Ejercicio con artrosis?

Generalmente regular y controlado, adaptado por el veterinario. No apliques ese plan a una lesión nueva sin diagnóstico.

¿Sin llorar no hay dolor?

No. Postura, lamido, menor actividad o cambios de conducta pueden mostrar dolor sin vocalizar.

Fuentes y revisión editorial

Las fuentes siguientes están en inglés. El consejo clínico es general; los servicios veterinarios y tratamientos disponibles dependen del país elegido.

Comprobación editorial de fuentes e idiomas: 24 de octubre de 2026. Esta información no permite diagnosticar a tu perro. No se ha realizado una revisión clínica veterinaria independiente.

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